La compañía IBM acaba de publicar una lista con las innovaciones tecnológicas que, potencialmente, mejorarán la vida en las ciudades de todo el mundo.
Tales innovaciones, se afirma, podrían cambiar la forma en que las personas vivirán, trabajarán y actuarán en las ciudades de todo el mundo en los próximos cinco años. No es la primera vez que un estudio de estas características proyecta un imaginario colectivo que insiste en otorgar únicamente a las ciudades el privilegio de disfrutar de los avances en innovaciones tecnológicas, excluyendo así ya desde la inicial concepción del escenario la posibilidad de que en el mundo rural también se pueda innovar, con lo que se alimenta un prejuicio basado más en percepciones irreales que en constataciones globales y objetivas.
La forma en que se divulga el estudio, al parecer, se encuentra motivado por un hecho ciertamente constatado, como es el incremento sin precedentes de la urbanización en nuestro planeta. De hecho, en algún momento del pasado año 2008 se alcanzó un hito en la historia de la humanidad, ya que por primera vez eran más los que habitan en las urbes que en los pueblos. Se calcula que cada año, en el mundo, 60 millones de personas se mudan a las ciudades y áreas urbanas.
Lo que no concreta el comunicado es cómo una gran parte de esa masa humana planetaria va a parar a las crecientes ciudades y a sus suburbios, la gran mayoría en asentamientos urbanos de bajos ingresos en los países en desarrollo, sobre todo de Extremo Oriente, de forma que más de un tercio de los actuales urbanitas viven en suburbios, definidos como áreas donde no están aseguradas necesidades básicas como agua potable, saneamiento y casas duraderas. Una urbanización caótica y falta de planificación que deja una profunda huella en la salud humana y en la calidad del medio ambiente, y que vendrá a agravar la inestabilidad social, ecológica y económica que augura el irrefrenable cambio climático.
Por otra parte, las proyecciones demográficas de la ONU afirman que el 88% de la población mundial estará en los países en desarrollo, ya que el mayor aumento absoluto está en Asia, y en términos relativos en África. Mientras, en Europa lo que se experimentará será un decrecimiento, con tasas de fecundidad insuficientes para asegurar el reemplazo de generaciones, con lo que los países ricos necesitarán absorber 100 millones de inmigrantes hasta 2050.
Sin negar la necesidad de poner en práctica medidas innovadoras también en los países menos favorecidos, la mayor parte de ellas en un intento desesperado por paliar los problemas ambientales ¿qué pasará en nuestra vieja Europa? ¿Acaso su nivel de desarrollo no permite un modelo de planificación territorial inclusivo de los territorios rurales? ¿No es un hecho también constatado el crecimiento de las áreas rururbanas y la aceptación cada vez mayor de los valores rurales?
La brecha tecnológica que dibuja la compañía IBM es si cabe menos comprensible si se analizan cada una de las innovaciones tecnológicas que "cambiarán la vida en las ciudades de todo el mundo". He aquí las 5 innovaciones que vaticina y propugna IBM:
Internet emergerá como una herramienta de información médica anónima que cada vez contendrá más datos que permitirán a la gente conocer y evitar ciertas enfermedades, así como que serán estandarizados métodos de divulgación sanitaria y se analizarán con ellos brotes de enfermedades infecciosas ¿Acaso nuestros pueblos, cada vez más envejecidos, no merecen innovaciones en el sector sanitario?
Edificios auto-gestionables que funcionarán como organismos vivos capaces de detectar y responder rápidamente para proteger a sus habitantes, ahorrar recursos y reducir emisiones de carbono ¿Acaso no es intrínsecamente posible que esa tecnología de las nuevas construcciones se extienda también al mundo rural?
Vehículos que no utilizarán combustibles fósiles, ya que las nuevas tecnologías permitirán que sus baterías necesiten ser recargadas en períodos de tiempo cada vez más largos. El comunicado afirma que IBM trabaja ya en el diseño de baterías que permitirán a los vehículos eléctricos recorrer hasta 800 kilómetros ¿No alcanzarán, en tan largos recorridos, algún paraje de nuestros campos?
Sistemas inteligentes de alcantarillado destinados a purificar el agua desechada para hacerla potable, ayudando a reciclar y re-usar el agua, reduciendo en un 50% su gasto y también el de consumo energético derivado de su transporte ¿Derrocharán los urbanitas el agua cuando vengan de ocio a nuestros pueblos, como masivamente hacen, al vernos privados de tales avances?
Sistemas de registro y divulgación de datos a tiempo real para reducir y prevenir emergencias, crímenes y desastres ¿Tales sistemas de registro y divulgación de datos a tiempo real no habrán de poder tener otra aplicación que la de paliar problemas que se den en las ciudades?
Es comprensible que las ya de por sí contaminantes y caóticas aglomeraciones urbanas fuercen a agudizar el ingenio para concentrar en las ciudades innovaciones tecnológicas que palien sus problemas medioambientales. Sin duda, las 5 innovaciones tecnológicas que cita el estudio, ya tecnológicamente posibles, serán una realidad en los próximos 5 años. Pero el mundo rural debe romper esa brecha que históricamente le ha separado del mundo urbano, ahora que realmente están ambos más interconectados y mezclados.
Las propuestas lanzadas por IBM -como innovaciones tecnológicas a las que muy bien se las podría quitar el apellido de urbanas- lo que realmente tratan de evitar es el futuro augurado por la ONU para las ciudades del mundo, que dice que serán irrespirables e inhabitables en 2030, por lo que urge tomar allí medidas de desarrollo sostenible. ¿Quién sabe? Quizás la tendencia, con este panorama, y para algunos espacios y lugares, no sea la de seguir creciendo las ciudades, sino la de la vuelta al campo, a un medio rural cada vez más vivo y dinámico. Por ello, la innovación no debe ser exclusivamente pensada para el mundo urbano. Innovar en el medio rural también se hace necesario.
( Manuel Bautista )