Arroyomolinos empieza sus fiestas patronales, en honor a San Sebastián, el viernes 22 hasta el lunes 25 de Enero que finalizarán con el tradicional concurso de palillos.
Arroyomolinos empieza sus fiestas patronales, en honor a San Sebastián, el viernes 22 hasta el lunes 25 de Enero que finalizarán con el tradicional concurso de palillos.
Muchos de nuestros pueblos están esta semana en fiestas con motivo de la festividad el día 20 de enero de este mártir. El culto a San Sebastián es muy antiguo, muchos pueblos lo acogen como patrón por ser invocado contra la peste y los enemigos de la religión.
En nuestros días, la festividad tiene un color más alegre. En Arroyomolinos empezaremos con actividades infantiles y baile. Al día siguiente se engalanan los caballos para la tradicional carrera de cintas en las Eras de Santo Domingo , terminando el día con verbena popular.
El domingo 24 es la solemne procesión del santo por las calles de la localidad con misa en la ermita acompañado por la mayordomía. Por la tarde se realiza El Ramo en la carpa municipal para seguir el festejo en clave de baile.
Terminará el lunes con el tradicional concurso de palillos y verbena.
Conocer a San sebastián
Nació en Narbona (Francia) en el año 256, pero se educó en Milán. Cumplía con la disciplina militar, pero no participaba en los sacrificios de idolatría. Como buen cristiano, ejercitaba el apostolado entre sus compañeros, visitaba y alentaba a los cristianos encarcelados por causa de su religión. Fue denunciado al emperador Maximiano, quien lo obligó a escoger entre ser su soldado o seguir a Jesucristo.
El santo escogió la milicia de Cristo; desairado el emperador, le amenazó de muerte, pero Sebastián, convertido en soldado de Cristo por la confirmación, se mantuvo firme en su fe. Enfurecido Maximiano, le condenó a morir asaeteado: los soldados del emperador lo llevaron al estadio, lo desnudaron, lo ataron a un poste y lanzaron sobre él una lluvia de saetas, dándolo por muerto. Sin embargo, sus amigos, se acercaron y al verlo todavía con vida, lo llevaron a casa de una noble cristiana romana llamada Irene, que lo mantuvo escondido y le curó las heridas hasta que quedó restablecido.
Sus amigos le aconsejaron que se ausentara de Roma, pero Sebastián se negó rotundamente. Se presentó con valentía ante el emperador, desconcertado porque lo daba por muerto, y Sebastián le reprochó con energía su conducta por perseguir a los cristianos. Maximiano mandó que lo azotaran hasta morir, y los soldados cumplieron esta vez sin errores la misión y tiraron su cuerpo en un lodazal. Los cristianos lo recogieron y lo enterraron en la Vía Apia, en la célebre catacumba que lleva el nombre de San Sebastián.
( Ceder )