Editorial al Sierra y llano en papel Primavera 2012
SIERRA y LLANO se fija como meta la más amplia participación de ciudadanos y de ciudadanas de la comarca en sus páginas. Sólo así entiende la posibilidad de su pervivencia y su consolidación como medio de comunicación y diálogo social. Así reza en los créditos de este periódico desde que vio la luz en la primavera de 1999, de forma invariable durante más de una década, como invitación permanente a la participación, en un instrumento que es ya esencial en la información y comunicación sobre la vida local, como mayor estandarte en nuestro particular vía crucis por el desarrollo, en una liturgia que busca un mayor hermanamiento de voluntades, superando los viejos localismos e individualidades.
Queremos renovar esta invitación, pues deseamos aumentar la periodicidad con la que publicamos, y ello no será posible si en esta procesión no agarramos más la trabajalera, tanto cabildos como cofrades y legos que puedan salir al paso, sin menoscabo de la profesionalidad que hemos ido ganando al cabo de los años. Agradecemos el esfuerzo último de nuestros colaboradores, las imprescindibles aportaciones de nuestros pueblos, pero queremos además animar a nuestros lectores, para que puedan ser tanto entrevistadores como entrevistados, como no podría ser de otra manera, al hilo de los nuevo modelos de comunicación que se abren paso, más participativos y volcados hacia el ciudadano.
La línea editorial de este periódico se resume en un único objetivo, el de "hacer comarca", y no hay comarca que no halle en su interior a ciudadanos y ciudadanas, ni instituciones que puedan no contar con éstos, ni progreso sin sus emprendedores y empresarios. Su credibilidad debe basarse en la misma participación y gobernanza que el programa financiero que lo sustenta pregona.
Permanecemos así con el mismo afán con el que nació este periódico, construido en sus inicios a través de una red de voluntarios, sin otro propietario que el que paga, es decir, los fondos europeos y nacionales de un Programa que entonces se llamó PRODER y ahora se llama LEADER, y que pone el acento en la participación y el fomento de la gobernanza en las zonas rurales, de modo que la población adquiera un mayor protagonismo en el futuro de su territorio.
Un tipo de Programa que sí, tiene su "ventanilla de ayudas" (precisamente en estas páginas, como en otras ocasiones, se recoge la notica de resolución de la última convocatoria, en la que destacan los incentivos a la iniciativa privada, más importante si cabe en los momentos de crisis económica que vivimos), pero a través del cual se realizan también muchas otras actividades, muestras de un penitente esfuerzo por el desarrollo, y que como método tiene su razón de ser en otros "intangibles", como es dotar a la población de la capacidad de participar en su propio desarrollo.
LEADER es ya un método indiscutible, por su eficiencia en el empleo interrelacionado de recursos -nadie hace tanto con tan poco-, y se sabe que se verá ampliado en el período que ahora se está dibujando para 2014-2020. Así se ha expresado el Director General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, el Dictamen del Comité Económico y Social y, más recientemente, la DG. Regio sobre el nuevo Marco Estratégico, explicando cómo debe llevarse a cabo la combinación de los diferentes fondos europeos.
Si bien es cierto que ningún programa está exento de verse distorsionado en su aterrizaje en los territorios, la eficiencia demostrada debería servir para seguir generando nuevas soluciones en las zonas rurales, máxime en un contexto como el actual de escasez de recursos, aunque sea precisamente esa escasez la que origina una competencia entre destinatarios como única causa infundada que hace surgir algunas voces críticas. La fortaleza de LEADER está en saber guardar los principios de participación multisectorial y enfoque ascendente que lo sustenta, sin que una parte del todo ni quienes señalen los ciudadanos como problema pueda ser capaz de arrebatarnos lo que hemos sido capaces de construir durante veinte años, y que se presenta ahora con tanta proyección de futuro.
Seguiremos contándoselo, en espera de su llamada para expresar ese "dígame" que sólo busca su colaboración con nosotros. Mientras tanto, como decíamos en otras ocasiones, pique huevos, o zámpese un magnífico hornazo en cualquiera de nuestras romerías tradicionales.